Publicada By  jpgarcia - reflexiones    

Hay tres tipos de directores de logística y producción. Los dos primeros igual de malos, el tercero es el bueno.

El primero es un director de operaciones concentrado en realizar su trabajo al mínimo coste. Cada día se levanta más temprano que los demás y cada día intenta hacer lo mismo con un poco menos. Si le intentas vender un proyecto, pretende que se lo regales. Si necesita comprar una máquina, retrasa durante meses la petición buscando maneras de ahorrar y ahorrar. Dependiendo del perfil del amo de la empresa y de sus propias aspiraciones personales puede durar en las empresas dos años o veintidos años. Pero nunca nada intermedio y desde luego sin promoción personal.

El segundo es un director de operaciones concentrado en generar proyectos y en no hacer nada él. Enmarrona a “todo quisque” con nuevos proyectos… que finalmente suelen acabar en nada. Si le intentas vender un proyecto se lo apropia y se lo coloca a quien el considera. Al cabo de dos o tres años (a veces antes) tiene que abandonar la empresa, porque todos están hartos de que las medallas se las cuelgue él y dejan de colaborar en los proyectos que propone.

El primero suele pensar que el segundo es un cantamañanas. El segundo no piensa en el primero, simplemente lo utiliza.

El tercero hace la parte positiva de ambas versiones. Se concentra en el día a día, reduciendo costes sin parar, pero simultáneamente vende proyectos que ilusionen (y que en el largo plazo ahorran costes o mejoran servicio). Nunca gasta más de lo previsto, y consigue los resultados por la vía de trabajar. Presenta los datos en forma de gráficos y los resultados en forma de dinero. Los que trabajan con él reciben su recompensa. Suele llegar a director general de la empresa.

 

7 marzo, 2011