Publicada By  jpgarcia - ejemplos y videos, experiencias    

En el vídeo del youtube que adjunto se trata un tema interesante. Y es la predisposición (o no) de la mente a entrar en zonas en las que pierde el control de lo que ocurre.

Más allá de que hay algo de tendenciosidad “trabajar duro” y “sacrificarse” se considera como negativo porque “el cuento de la lechera” es un invento pensado por alguien para cortarnos las alas.
Pero es interesante que asume que nuestras actividades se pueden clasificar en 3 zonas:

  • Zona de Confort.
  • Zona de Aprendizaje.
  • Zona de Pánico (a la que también denomina zona Mágica).

Los autores son “tendenciosos” al exponer la zona de confort donde  las cosas habituales son desagradables, pero nos gustan porque son nuestras (como soportar al jefe o vivir en un permanente atasco).

La zona de aprendizaje son las pequeñas incursiones hacia el territorio desconocido. Y quizá lo más relevante de lo que dicen, al habituarte a entrar en zona de aprendizaje, el propio aprendizaje (con su tensión asociada) se convierte en zona de confort.

Creo que un error de la historia está en confundir el cuento de la lechera con un cuento pensado para cortarnos las alas. La lechera “inventó” un mundo que no existía y olvidó el que sí existía. Si la lechera hubiera hecho bien su trabajo, el que en ese momento tenía encomendado, y al acabar ese hubiera ejecutado su plan, probablemente se hubiera hecho rica. Pero tendría que haber trabajado bien en los dos planos, en su trabajo de hoy y en planificar y ejecutar su sueño.

Por otro lado en el minuto 6:30 está lo más importante del vídeo. Cuando habla sobre el proceso por el cual sales poco a poco de la zona de confort y avanzas por la zona de aprendizaje, puede ser que caigas, en ese momento es cuando tus hábitos y habilidades (lo que tienes y es tuyo) que son tu zona de confort, te ayudará a reparar tus heridas, y a volver a empezar.

 

27 enero, 2013