Publicada By  jpgarcia - docencia e investigación    

Este fin de semana los periodistas volvieron a dedicar sus esfuerzos a denigrar un poco más a los que somos profesores de universidad (Caza a los profesores más inactivos)

El profesor José Albors ha entrado en el meollo del asunto en este recomendable post reflexionando sobre la relación de la universidad y el entorno en el que vivimos. ¿Para qué queremos tener una universidad en la élite mundial si nuestras empresas no están en esa élite mundial? ¿para qué si además ni empresas ni universidad están preparadas para compartir conocimiento?

Pero para ir al fondo, el profesor Albors,  ha tenido que dejar de lado el análisis de las formas. Y yo voy a entrar al trapo.

El titular es “Caza en la UPV a los profesores más inactivos”.

Entender la Universidad Española es muy complicado. Y la  autora del titular probablemente no tiene tiempo para entender la Universidad ni el texto de lo que ha escrito. Y digo que no lo entiende porque dudo que su objetivo sea vilipendiar a los que dedicamos sistemáticamente más de 50 horas semanales a esto de la enseñanza pública en la universidad.

Para ella el esquema es sencillo. Entre los profesores hay grados: los hay inactivos y más inactivos. Y la UPV ha salido a la caza de los más inactivos tras los pasos de Wert.

3 consideraciones 3.

1. El profesorado de la UPV no está más o menos inactivo. Está más o menos activo en los  tres tipos de actividad a los que nos dedicamos.

2. La UPV no necesita “salir de caza”. La UPV tiene un sofisticadísimo sistema de medición de actividad y de resultados de su profesorado. Un ojo que casi todo lo ve y casi todo lo cuantifica. Eso que denominamos VAIP, pero también IAD y ahora últimamente IAA. Por cierto que sólo lo tiene la UPV y por cierto que es mejorable. Pero para saber quien tiene un índice de actividad más bajo no voy de caza, le pregunto a la base de datos.

3. Es la UPV la que se plantea en su plan estratégico apoyar a los que tienen indicadores más bajos como vía de crecimiento en su actividad investigadora. Y se lo plantea porque la UPV quiere seguir creciendo a nivel investigador. Y eso sólo se puede hacer incorporando personal nuevo (que no nos dejan o eso dicen), creciendo los que ya están altos (que es muy difícil) o haciendo crecer a los que en los últimos años no han investigado porque se han dedicado a otras cosas (por ejemplo a dar clase).

Cierto que todos podemos hacer más cosas y hacerlas mejor. Como ella. Que podría reflexionar sobre cómo escribir para destacar lo que hay de positivo y animar a hacer las cosas mejor. Que mira que tenía posibilidades:”La UPV se reinventa para para mantenerse en la élite mundial“.

Porque estar el 400 en el ranking de Shangai es ser del 2% de las mejores universidades del Mundo. Y porque la UPV se está reinventando con el plan estratégico.

También podría intentar entender lo que escribe. Porque en otro artículo previo titula : “Qué facultades valencianas se cuelan en el ranking mundial?” Es un análisis relevante porque  la Comunidad Valenciana tiene un montón de empresas entre las 50 mejores del mundo pero ninguna universidad.

Luego más adelante nos explica que las facultades de la UPV de agricultura, estadística, ingeniería civil, matemáticas, ingeniería química, ingeniería electrónica, ingeniería aeronáutica y física sí están entre las 300 mejores del mundo.

Y yo me hago dos preguntas:

1. ¿dónde están las facultades de estadística, matemáticas, física… en la UPV? ¿has entendido algo?

2. ¿cuántas empresas, clubes de fútbol, instituciones, valencianas están entre las 300 mejores del mundo? Porque en el mundo hay más de 20.000 universidades. Y estar entre las 300 no está mal (es el 1,5%)

¿Que podríamos estar mejor? Pues claro.

Algunos lo sabemos, y lo sabemos bien. Y nos dedicamos a intentar que las cosas mejores.

Pero creo que para mejorar no necesitamos insultar a nadie.

Y sí, yo me siento insultado al leer estos titulares. Sensible que es uno.

 

5 mayo, 2015