Publicada By  jpgarcia - docencia e investigación, experiencias    

En ocasiones me he encontrado en la desagradable situación de que alguien me dice lo que piensa respecto a mi trabajo de Profesor de Universidad.

“Lo que se explica en la Universidad no sirve para nada en la Realidad”. 

Nunca me lo dicen a mí personalmente, pero yo me lo tomo todo por lo personal. Por un lado creo que formo parte de la Realidad (explique lo que explique) y por otro si lo que explico no sirve para nada, mi vida no sirve para nada.

Como la frase me ofende prefiero que no me lo digan.

Y he encontrado una manera “polite” de interrumpir una conversación cuando va en esa dirección. Consiste en pronunciar el siguiente speech.

“Tengo un buen ejemplo que diferencia entre teoría y práctica.

Sea una Universidad en la que el colectivo humano se clasifica en 3 grupos PAS, PDI y Alumnos. Los alumnos se pueden clasificar en tres grandes grupos.

a) Los hay que estudian y se esfuerzan, aprenden y entienden. Como resultado obtienen sus conocimientos y también su título

b) Los que sólo se matriculan. De entre ellos incluso los hay que aprueban generalmente haciéndole la pelota al profesor o copiando de sus compañeros. Como resultado algunos obtienen título

c) Por último están los que no hicieron o aprobaron el selectivo por una u otra razón. Quizá nunca pisaron la universidad. Pero los considero alumnos puesto que se permiten opinar sobre los profesores y las clases

Mi personal experiencia estadística  dice que muy mayoritariamente los que dicen que la enseñanza de la Universidad es inútil pertenecen mayoritariamente al segundo grupo y al tercer grupo.

Pero, y este es el problema del conocimiento científico,  sería un error convertir en certeza científica lo que es sólo mi sesgada experiencia personal. Habría que hacer un experimento para demostrarlo”.

Tengo también una clasificación de profesores pero para entonces ya hemos cambiado de conversación. Tanta teoría a algunos les satura.

21 noviembre, 2015