Publicada By  jpgarcia - acreditación, docencia e investigación, experiencias, filosofía de la ciencia    

La transferencia es la denominada tercera misión de una universidad.

Tres son las supuestas misiones: enseñar, investigar y transferir. Para muchos científicos el orden sin embargo es diferente: primero la investigación, luego la docencia, luego la transferencia.

Sin embargo para un ingeniero que aspira a formar ingenieros la segunda misión es la tercera y la tercera es la segunda.

La transferencia en la universidad española se suele entender como el resultado de la investigación. Para un buen investigador español el investigador investiga sobre lo que cree conveniente y si algo de lo que hace es útil entonces podrá aparecer la transferencia. Casi por accidente.

El modo de transferencia de tecnología de mi grupo de investigación es distinto. Primero es la docencia luego la transferencia, y esta alimenta la investigación.

Desde un punto de vista conceptual este modo de trabajo se englobaría dentro de la metodología denominada Investigación-Acción.

Pero es,  además, el modo que tenemos de financiar la investigación (dado que para la comunidad científica nosotros no somos relevantes y por tanto no se nos asignan recursos).

Antes de explicar el modelo de transferencia que utilizamos en nuestro grupo de investigación, debo  describir dónde trabajamos, puesto que ese dónde explica algunos cómos.

Una línea de investigación se puede definir como una enfermedad, una terapia, y un paciente.

Nuestra enfermedad es la Dirección de Operaciones, que es una rama oscura de la organización de empresas, que a su vez es una hermana pobre de la Economía. Pero es que además es una hermana poco reconocida de la Ingeniería Industrial. Con no demasiado glamour porque lo que llamamos innovación se suele concentrar en los productos, y nosotros trabajamos sobre los procesos…

innovar en procesos no es cool

Trabajamos con Investigación Operativa, que es una rama de las matemáticas (y por tanto confusa para mucha gente) que además para los matemáticos es simplemente una rama residual. Peor aún desarrollamos algoritmos que la mayor parte de la gente nunca va a ver, y mucho menos a entender. Afortunadamente hemos encontrado modos de que los algoritmos parezcan útiles… escondiéndolos en vídeos.

Trabajamos en el sector del automóvil, que aunque no es la hermana pobre de la industria, si lo es porque la a inversión en investigación de Ford no se hace en Valencia. Ni tampoco los de sus proveedores… De hecho aunque se genera más del 12% de la producción nacional entre proveedores y OEM no capturan más del 4% de los fondos CDTI. (La fuente es un artículo que será publicado en breve en Economía Industrial).

En resumen ni el tema tiene glamour (Dirección de Operaciones), ni la mayor parte de la gente sabe lo que es la investigación operativa, ni el sector está muy por la labor de financiar investigación.

Pero aquí es dónde caímos y dónde intentamos trabajar, creo que con éxito, en los últimos 20 años… aunque ya anticipo que no necesariamente en los próximos 5…

Este es nuestro  modelo (más o menos)

Todo comienza en la empresa. En la práctica de la Dirección de Operaciones en el sector del automóvil, surgen problemas que deben ser resueltos diariamente.

El plazo de resolución de algunos problemas es generalmente menor de una semana y nunca se extiende más de 8-10 semanas (hasta el siguiente parón de vacaciones si es que hay que hacer grandes cambios). La mayor parte de los problemas se resuelven internamente, por parte de gente muy inteligente y muy preparada…

Por otro lado tenemos la universidad con las denominadas 3 misiones (la transferencia, la investigación y la docencia). Si los problemas en nuestro ámbito y en nuestro sector tienen tiempos de ciclo de días-semanas, los de transferencia tienen ciclos de semanas-meses mientras que los ciclos de docencia e investigación se miden en años o en lustros…

Pero de vez en cuando surge la oportunidad de hacer transferencia… Un problema que por algún motivo necesita de alguien externo para ser resuelto. Y es posible, si estás ahí, que te toque a tí. En ese caso se pone en marcha el siguiente ciclo virtuoso.

  1. La transferencia puede generar retos que alimenten la investigación.
  2. La transferencia además genera casos que alimentan la docencia con ejemplos y con problemas
  3. Si el sistema está engrasado la investigación generará mejoras que, más adelante quizá en otra ocasión, permitirán generar mejores resultados de transferencia.
  4. Además, una adecuada docencia, puede generar a través de la formación permanente una transferencia de best practices a otras empresas, secciones o sectores…
  5. En ocasiones los problemas planteados ocultan cuestiones más generales. Éstas plantean preguntas de investigación, que a su vez generan una mejor docencia, que a su vez permiten generar personal mejor formado que irá a la empresa, entiendo que no a generar problemas sino a facilitar el proceso de resolución de los mismos…

Vamos a poner algún ejemplo…

A-ford-tunadamente la empresa del automóvil que mueve el sector en la Comunidad Valenciana ha experimentado una transformación radical en los últimos 4 años. Hace 5 años nosotros (la gente de mi grupo de investigación) estábamos por allí, haciendo cosas… Fue ese estar por allí el que permitió que nos viéramos arrastrado por los cambios.

Un día VP de Ford me preguntó que qué hacía un profesor de la Universidad en una fábrica de automóviles. Le dije que estaba observando  cómo acababa todo. Pues los cambios de Ford y sus proveedores han sido de una magnitud descomunal.

Como investigador ha sido un placer estar en medio de los cambios. Y nuestro modo de estar en el cambio es  haciendo algo.

Como ya he comentado esta técnica de investigación viene de la sociología y se llama investigación-acción.

A medida que hemos ido participando en proyectos, hemos visto oportunidades de investigación. Por ejemplo porque nos exigieron analizar un problema con herramientas concretas que no eran  útiles y tuvimos que empezar con nuevas. Rn algún caso tiramos de trabajos de investigación para resolver el problema, en otras ocasiones pasamos meses desarrollando soluciones que sabíamos que tardarían meses en pedirnos. Algunos de los becarios que contratábamos en aquel momento están acabando sus tesis doctorales ahora sobre estos temas, otros están trabajando en Ford o en alguno de sus proveedores. Hemos publicado algunos papers, tenemos dos o tres casos de clase que son realmente interesantes, tenemos títulos propios ligados a esa formación…

Durante 20 años hemos mantenido esta línea de trabajo, el dinero que recibíamos por la transferencia, pagaba la investigación (a los investigadores) y el trabajo realizado repercutía en la calidad de la docencia. Eso indican todo los indicadores (que para eso están).

El título de este post sin embargo pone un preterito imperfecto al describir lo que hago (hacía).

Este sistema es cada vez más difícil de mantener. Hay dos limitadores graves para que este sistema siga funcionando.

Por un lado están las dificultades autoimpuestas por la tecnoestructura de la Universidad para gestionar los recursos. Las normas internas de funcionamiento de la universidad exigirían para conocerlas un titulo de especialización. No le puedo recomendar a un investigador senior que viva permanentemente enfrentado a la “administración”.

El otro limitador es la necesidad imperiosa de publicar. Este método de trabajo no permite publicar 10 papers JCR por año. Escuchar la voz del cliente exige tiempo, mucho tiempo. No es ético pedirle a un investigador junior que se dedique a intentar entender problemas de la sociedad y a resolverlos. Es mucho más eficiente que dedique su tiempo a escribir papers sobre la nada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

21 Noviembre, 2016