UPV



Quiero hacer una tesis doctoral…

Ya escribí un post hace tiempo sobre el tema del que quiere hacer la tesis para hacerle un favor a la academia.

Quizá por culpa de ese post, o de algún otro (u otro) cada cierto tiempo alguien viene y me dice “quiero hacer la tesis doctoral” o algo similar. No quiero hacer una tesis sino “la tesis” y no una tesis cualquiera sino una tesis doctoral.
“Hacer la tesis doctoral” es un proceso complicado, y más para el tipo de gente que habitualmente viene a mi despacho.
En general, y quizá es un error, dedico todo mi tiempo y todo mi esfuerzo a quitárselo de la cabeza.

Antes echaba sermones, pero la edad me ha hecho más comedido.  Ahora hago preguntas para facilitar el discernimiento…

Es mucho más útil. Estas son mis preguntas de manual.

0. ¿sabes para qué sirve en España tener una tesis doctoral?

1. ¿sabes qué es una tesis doctoral?

2. ¿has leído alguna vez una tesis doctoral ?

3. ¿de cuánto tiempo absolutamente libre cuentas en los próximos 4 años para hacer la tesis doctoral?

4. ¿qué opina tu mujer o tu marido de que quieras dedicar al menos 20 horas semanales durante los próximos 4-5 años a ser doctor?

5. ¿para qué quieres ser doctor?

6. Otra vez, ¿de verdad pretendes hacer carrera universitaria?

7. ¿qué sabes hacer relacionado con una tesis doctoral?

8. ¿qué crees que habrás aprendido a hacer cuando hayas acabado de hacer la tesis doctoral?

9. ¿con quién quieres hacer la tesis?

10. ¿sobre qué quieres hacer la tesis?

La primera pregunta es una obviedad (por eso la he puesto con numeració 0) y  la última pregunta (la 10) pertenece a un bonus perfectamente irrelevante y sirve para poder charlar un rato con el que ha tenido la amabilidad de venir a mi despacho, pese a haber leído este post.

18 mayo, 2015
 

Un modelo de negocio sobre alimentación: Como quedarte con la frutería de barrio.

En mis clases de logística propongo que el trabajo de fin de curso sea sobre modelos de negocio para la distribución de productos agroalimentarios al margen de las grandes superficies. Le llamo el proyecto HOF3M.

El otro día alguien me propuso el siguiente modelo de negocio.

Supongamos una zona donde hay una pequeña  tienda gestionada por alguien que vende fruta de cierta calidad. Eso es un indicador de que en esa zona la gente prefiere ir a la tienda antes que comprar en el supermercado. Si la tienda está gestionada por un tendero local indica que da un cierto margen (si está gestionada por una familia por ejemplo paquistaní inmigrante no necesariamente da un margen suficiente).

Si existe demanda parece lógico abrir una tienda al lado. Evidentemente eso supondría robarle clientes al primer tendero, pero el mercado es así de libre y así de cruel. El que mejor trate al cliente y de mejor precio ganará.

Supongamos en lugar de abrir una tienda abro tres. Una de muy buena calidad con producto caro A, otra con producto medio B y una última con un producto malo y tirado de precio C. No es caro montar una tienda así, todo el tiempo se cierran y abren fruterías, hay mucho material usado por ahí.

En principio no parece que vayamos a ganar mucho dinero. ¡4 tiendas donde sólo había una!

Supongamos que alimento la tienda B con los restos de A, y alimento la C con los restos de B. Ya no tengo que “deshacerme de producto de buena calidad” por la vía de hacer descuentos en mi pequeña tienda. Ahora tengo dos tiendas más y puedo mantener un cierto nivel en la buena. Que siempre tiene los precios un poco más bajos que la del barrio.

Si además el propietario de la tienda fuera el mismo podría aprovechar el viaje para suministrar a las tres tiendas. Los costes de levantarse a las 5 para ir al mercado central son muy altos. Pero si sólo hay que hacerlo una vez para tres tiendas.

Supongamos ahora que además los productos de C son deliberadamente muy malos. Son los desechos de los grandes distribuidores que envían su producto de calidad a Alemania y que incluso pagan por llevarse las manzanas con gusano. Es decir el que suministra a C puede llegar a cobrar por llevarse los productos que expone y vende.

El producto de C no tiene el mejor aspecto, pero lo único objetivo es el precio que marca C. Es el que establece la referencia. El producto es malo pero el precio es objetivamente bajo.

La presión sobre nuestro frutero, el que estaba antes, se ha convertido en insostenible. La referencia de precio le hace parecer “terriblemente caro” y algunos de sus clientes se acostumbra a productos de baja calidad (repetimos aquello de “es que las manzanas ya no son las de antes” pero no estamos dispuestos a pagar el doble que por una manzana cara). Pero encima es que hay una pequeña tienda al lado donde la misma fruta está más barata (un poco más barata, pero más barata).

De hecho nuestro hombre, el frutero del barrio que siempre dio calidad, está perdiendo dinero y va a tener que cerrar.

Pero el que me contó el modelo de negocio ya tiene prevista esa situación. Cuando lo haga cerrarán dos de las tres fruterías nuevas de los “paquis” y se quedará una con todo el negocio de la calle (recordemos que sólo había una originalmente así que al final habrá sólo una).

Los otros “paquis” se irán a otro barrio.  Y además para montar su nueva tienda utilizarán el mismo cartel lo cual es bastante más barato que empezar de cero.

Además cuando tengas tres o cuatro tiendas ganando mucho dinero en diferentes barrios de la ciudad te da para invertir en tres tiendas más en un barrio cualquiera de una ciudad cualquiera.

La verdad es que es una buena idea. No sé cómo no la están utilizando ya.

6 mayo, 2015
 

¿a la caza de los profesores más inactivos?

Este fin de semana los periodistas volvieron a dedicar sus esfuerzos a denigrar un poco más a los que somos profesores de universidad (Caza a los profesores más inactivos)

El profesor José Albors ha entrado en el meollo del asunto en este recomendable post reflexionando sobre la relación de la universidad y el entorno en el que vivimos. ¿Para qué queremos tener una universidad en la élite mundial si nuestras empresas no están en esa élite mundial? ¿para qué si además ni empresas ni universidad están preparadas para compartir conocimiento?

Pero para ir al fondo, el profesor Albors,  ha tenido que dejar de lado el análisis de las formas. Y yo voy a entrar al trapo.

El titular es “Caza en la UPV a los profesores más inactivos”.

Entender la Universidad Española es muy complicado. Y la  autora del titular probablemente no tiene tiempo para entender la Universidad ni el texto de lo que ha escrito. Y digo que no lo entiende porque dudo que su objetivo sea vilipendiar a los que dedicamos sistemáticamente más de 50 horas semanales a esto de la enseñanza pública en la universidad.

Para ella el esquema es sencillo. Entre los profesores hay grados: los hay inactivos y más inactivos. Y la UPV ha salido a la caza de los más inactivos tras los pasos de Wert.

3 consideraciones 3.

1. El profesorado de la UPV no está más o menos inactivo. Está más o menos activo en los  tres tipos de actividad a los que nos dedicamos.

2. La UPV no necesita “salir de caza”. La UPV tiene un sofisticadísimo sistema de medición de actividad y de resultados de su profesorado. Un ojo que casi todo lo ve y casi todo lo cuantifica. Eso que denominamos VAIP, pero también IAD y ahora últimamente IAA. Por cierto que sólo lo tiene la UPV y por cierto que es mejorable. Pero para saber quien tiene un índice de actividad más bajo no voy de caza, le pregunto a la base de datos.

3. Es la UPV la que se plantea en su plan estratégico apoyar a los que tienen indicadores más bajos como vía de crecimiento en su actividad investigadora. Y se lo plantea porque la UPV quiere seguir creciendo a nivel investigador. Y eso sólo se puede hacer incorporando personal nuevo (que no nos dejan o eso dicen), creciendo los que ya están altos (que es muy difícil) o haciendo crecer a los que en los últimos años no han investigado porque se han dedicado a otras cosas (por ejemplo a dar clase).

Cierto que todos podemos hacer más cosas y hacerlas mejor. Como ella. Que podría reflexionar sobre cómo escribir para destacar lo que hay de positivo y animar a hacer las cosas mejor. Que mira que tenía posibilidades:”La UPV se reinventa para para mantenerse en la élite mundial“.

Porque estar el 400 en el ranking de Shangai es ser del 2% de las mejores universidades del Mundo. Y porque la UPV se está reinventando con el plan estratégico.

También podría intentar entender lo que escribe. Porque en otro artículo previo titula : “Qué facultades valencianas se cuelan en el ranking mundial?” Es un análisis relevante porque  la Comunidad Valenciana tiene un montón de empresas entre las 50 mejores del mundo pero ninguna universidad.

Luego más adelante nos explica que las facultades de la UPV de agricultura, estadística, ingeniería civil, matemáticas, ingeniería química, ingeniería electrónica, ingeniería aeronáutica y física sí están entre las 300 mejores del mundo.

Y yo me hago dos preguntas:

1. ¿dónde están las facultades de estadística, matemáticas, física… en la UPV? ¿has entendido algo?

2. ¿cuántas empresas, clubes de fútbol, instituciones, valencianas están entre las 300 mejores del mundo? Porque en el mundo hay más de 20.000 universidades. Y estar entre las 300 no está mal (es el 1,5%)

¿Que podríamos estar mejor? Pues claro.

Algunos lo sabemos, y lo sabemos bien. Y nos dedicamos a intentar que las cosas mejores.

Pero creo que para mejorar no necesitamos insultar a nadie.

Y sí, yo me siento insultado al leer estos titulares. Sensible que es uno.

 

5 mayo, 2015
 

La mujer de mi director se copia mi tesis

A raíz de la entrada de mi web sobre tesis doctorales recibí hace un tiempo un correo de un “correspondiente” anónimo de una universidad desconocida en la que me planteaba el problema que describo a continuación de una manera resumida.

Sea Bartolo el tesitando (mi correspondiente). Sea Carlos el director. Sea Diana la mujer del director (a su vez tesitanda).

Bartolo descubre un tema de tesis apasionante.

Carlos es un catedrático con mando en plaza en la Universidad donde trabaja Bartolo.

El tema elegido por Bartolo no es prioridad de Carlos pero Bartolo quiere hacer la tesis sobre ese tema. Carlos es un hombre  ocupado, no corrige con prontitud ni tampoco aporta mucho en las correcciones. Bartolo sigue avanzando por su cuenta y encontrando otros apoyos por fuera.

Además Carlos le ha incorporado en su grupo de investigación y aparecen nuevos firmantes en algunos papers entre otros Diana, la mujer de Carlos (que también está de profesora en la universidad y todavía no es doctora).

Bartolo descubre que Diana  está leyendo con mucho interés sus “borradores” de capítulo.

Bartolo, que cree que su tesis es definitiva, decide proteger los pdfs para que no se los copie Diana.

Diana se enfada y en una conversación  se amenazan mútuamente de no ponerse en un ningún paper más.

Bartolo está pensando en enviar el paper bueno (el que justifica la tesis) sin incorporar a Carlos entre los autores.

 

11 abril, 2015
 

Asignación de recursos en organizaciones horizontales: El leon marca su territorio.

A priori se podría pensar que las organizaciones que pretenden ser eficientes asignan los recursos según la esperanza de logros futuros.

Pero en realidad esto no es así. En cualquier organización (cuanto más horizontal peor) donde se compite por recursos comunes  la asignación de los mismos, y sobretodo las ineficiencias de esa asignación, sirve más para conocer la historia del poder (y el poder de la historia) en la organización, que el camino que ésta va a recorrer en el futuro.

De entre todos los recursos hay uno que por su visibilidad, ejemplifica mejor que ninguno la historia del poder: son los metros cuadrados. Los despachos, salas de reuniones, laboratorios… son una muestra de ese poder y de esa historia.

Los espacios son  un reflejo del poder que se ha tenido y, sobretodo, que se ha ejercido. Poseer un despacho propio no es la culminación de la carrera, porque ese despacho o ese laboratorios puede ser más grande, tener ventanas o que éstas sean más grandes o con mejores vistas. El despacho puede estar adjunto o lejano a la “granja de becarios”…

Pero pensemos en una Universidad Pública y Grande que pretende ser eficiente. Por su carácter, es un a priori asumido por todos que logros pasados suponen logros futuros. Según esa premisa, es lógico que los recursos se asignen a los que consiguieron logros en el pasado.

Pero el futuro no es siempre igual al pasado. Ocurre (por la naturaleza de las cosas) que  grupos emergentes se apiñan en espacios pequeños sin ventilación, mientras que los grupos consolidados (que van perdiendo a sus miembros en parte por la edad y en parte porque migran a grupos emergentes) cada vez tienen más recursos inutilizados que nadie se atreve a tocar, pues fueron ganados con sangre, sudor, lágrimas y en algún caso mucho pasillo.

Dichos grupos emergentes viajan mucho al extranjero y ven modelos distintos para la asignación de los espacios necesarios para la realización de las mismas (o muy similares) actividades. Y vuelven exigiendo un trato similar. Pero si rascan, verán en todos los sitios esas ineficientes huellas de las luchas de poder.

¿es eficiente nuestro modelo de despachos individuales y laboratorios asignados “ad eternum”? ¿se puede mejorar?

Un modo de hacerlo (muy utilizado en algunas empresas privadas grandes pero también en muchas universidades) es hacer repartos en grandes unidades, y eliminar los “espacios” cerrados.  Así podemos distinguir dos grandes tipos de estructuras: los espacios abiertos y comunes frente a espacios cerrados (despachos) con propietarios.

La superioridad de un modelo frente a otro no está nada clara. Un ejemplo simple. El periódico “El País” en el espacio de 6 semanas ha publicado dos artículos sobre el mismo tema con un enfoque contradictorio:

(26/11/2014) Contra las praderas: por qué las oficinas abiertas son el peor sitio del mundo para trabajar
(3/12/2014) Oficinas sin despachos ni papeles

En los artículos se exhiben argumentos (más o menos científicos) sobre la productividad y la flexibilidad  de trabajar con un espacio cerrado y propio, contra la opción de trabajar en entornos abiertos e incluso sin propietario. Es evidente que con espacios sin propietario la necesidad global de espacio es mucho menor, y por tanto hacen falta menos recursos.

Pero esa no era la cuestión. La cuestión es como mejorar la eficiencia en la asignación de los recursos disponibles.

¿Sería más eficiente un modo en el que se asignaran recursos en función de necesidades para la generación de resultados (futuro en lugar de pasado)?

En el caso de que así fuera ¿podríamos diseñar un modo, no arbitrario, de asignar recursos que fuera más eficiente?

A continuación va una propuesta sencilla de plantear que podría tener una cierta utilidad en nuestro entorno: Establecer una oficina de alquiler de espacios que funcionara fijando precios internos a los recursos.

Una hipótesis básica de este esquema es que cada grupo dispone de un presupuesto sobre el que trabajar.

De ese presupuesto se podría utilizar una parte para “alquilar metros” a un ente regulador de espacios (que podría ser un sistema informático que tuviera implementado un sistema de subastas) cuyo objetivo no sería “ganar dinero” sino simplemente ayudar a equilibrar disponibilidad y necesidad.

Seguro que, como afecta a las personas y a su poder, un esquema de este tipo podría generar algunos conflictos, pero seguro también que se podrían intentar corregir. ¿vale la pena? o por el contrario ¿las tensiones que generaría no producirían beneficios más que a los que trabajan con recursos limitados, que por otro lado ya están acostumbrados a sobrevivir mientras otros viven tan “ricamente”?

7 enero, 2015
 

Subcontratando las Operaciones

Hace años la empresa A decidió que estratégicamente le compensaba subcontratar toda la actividad logística. Así que las instalaciones de A están ocupadas por la empresa B que se encarga de todo. Juan el director de I+D de la empresa A invitó a Batiste (un amíguete consultor) a que visitara su empresa y mientras paseaban por las instalaciones tuvo lugar la siguiente conversación.

Juan: Desde que firmamos el contrato no he visto ninguna mejora. Todo se hace igual que al principio. No hay ninguna voluntad de mejorar.

Batiste: ¿Qué incentivo tiene B para mejorar?

Juan: Hacer las cosas mejor es nuestra obligación. Así va España, todo el mundo necesita un incentivo para mejorar. Si no hacen mejoras cada vez somos menos competitivos.

Batiste: Completamente cierto. Si ahora vinieran con una mejora que permitiera el ahorro de un 10% de personal. ¿qué dirías?

Juan: Comprobaríamos que no afecta al nivel de servicio requerido, analizaríamos la inversión necesaria y en caso de que sea viable pactaríamos un nuevo precio. Está todo regulado en el contrato.

Batiste: Y ¿cómo está regulado que no hagan ninguna mejora?

Juan: No está regulado en el contrato. Esas cosas no se pueden regular. Si supiera lo que hay que mejorar, lo mejoraría yo y se lo reduciría en el precio.  Ellos tienen la obligación de reducir el precio un 5% al año pero siempre encuentran una excusa para que no se lo podamos aplciar.

Batiste: Pues parece que para cambiar de modo de trabajo tendrás que cambiar el contrato.

Juan: Eso haremos. En cuanto venza el contrato volveremos a sacar a subasta el negocio, y a ver si con suerte encontramos un socio más implicado.

Batiste pensó: ¿el nuevo pliego de condiciones lo harás tú o le pedirás a tu subcontrata que lo hagan ellos?

Batiste dijo: ¿a qué hora habías reservado la comida?… Sólo de pensar en la paellita de alcachofas prometida se me hace la boca agua.

23 diciembre, 2014
 

La mejora de procesos. Una paradoja cruel.

Joano es un alumno de la UPV que va a hacer sus prácticas en PKJ SL.

Juan y Batiste trabajan (y co-laboran) en esa empresa PKJ S.L. Y tienen un trabajo que, como todos los trabajos, tiene margen de mejora.

Joano ha analizado los procesos de Juan y Batiste.

Para una de las actividades que realizan coordinadamente ha descubierto que Juan y Batiste emplean entre los dos 6 unidades de tiempo (3 cada uno).

Joano ha analizado concienzudamente el proceso, y ha diseñado una aplicación informática que mejora el proceso dejándolo en 5 unidades de tiempo.
¡¡¡¡Una mejora del 16% y además ahora todo estará informatizado!!!
El único problema es que a Batiste no ve la mejora en que él tenga que trabajar 4 unidades de tiempo (una más que antes) mientras que Juan trabajará dos menos que antes.
 ¡Este Batiste, siempre se está quejando, pensando en su problema particular en lugar de pensar en el bien de la empresa!

11 noviembre, 2014
 

Un lugar para el Prezi en presentaciones académicas

En un post anterior comentaba que la herramienta Prezi es una herramienta más enfocada a los sentimientos o las emociones y por ello la desaconsejaba en según qué ámbitos.

Cuando hacemos presentaciones intentamos llegar tanto a la cabeza como al corazón del oyente/vidente. Para llegar a la mente utilizamos datos, tablas, gráficos, listas… Al ” corazón” llegamos a través de dibujos, fotos, animaciones…

La pregunta sería ¿”cuánto de mente y cuánto de corazón” debemos meter en una presentación académica?

Desde mi punto de vista, si quiero que recuerden dos-tres ideas básicas de la presentación,  para animarles a estudiar “del libro” debiera enfocar una presentación dirigida al corazón.

Pero si se trata de que recuerden el contenido de lo que digo “exactamente” debería tener una presentación “para la mente”.

Y hay quien dice que para que la mente recuerde algo, hay que tocar al corazón. Y, más aún, hay quien piensa que una presentación dirigida a la mente nunca conseguirá su objetivo, porque a la mente se llega de muchas maneras, pero ninguna de ellas es escuchar durante dos horas a alguien.

¿Puede ayudar Prezi a combinar ambas aproximaciones?

Por ejemplo un esquema que dé sentido global, apoyado con material que al alumno le pueda interesar repasar en el futuro. Uno de mis últimos intentos es éste. Todavía está lejos de lo que imagino, pero creo que me voy acercando. De entrada los alumnos no se aburren mucho durante casi dos horas y yo tampoco. Algo es algo

9 octubre, 2014
 

Sistemas Informáticos en la UPV ¿quién hace qué? Jidoka aplicado en la UPV

Me precio de trabajar en una de las mejores universidades del mundo (no lo digo yo, sino todos los ranquines). Es una universidad tecnológica (dónde las TIC tienen una importancia descomunal), que además es una universidad pública, (dónde el procedimiento y los papeles tiene una importancia desorbitada).

Era obvio que caminaríamos sin descanso y a toda velocidad hacia un entorno absolutamente automatizado: “sistemainformatizado”.

Pero, ¿es eso bueno?

Me alarma/preocupa/cabrea cómo hemos evolucionado en los últimos años, detrás de la “organización sin papeles”.

Cada cierto tiempo la universidad saca una nueva aplicación, que permite que los “papeles” se conviertan en documentos y formularios. Así ya no hace falta que yo acuda a los servicios administrativos para que manejen el papel, lo completen o lo guarden…

Ciertamente lo que puedo hacer yo, ya lo hago yo, no lo hace el otro. Y además como no tengo que comunicar información las posibilidades de perder parte por el camino se reducen,

Ahorramos en papel, mejoramos en seguridad, en rapidez… De ese modo todo es mucho mejor: más ecológico, más seguro, más confiable, más barato…

¿más barato?

Si entro en la aplicación cada día es posible que salga rentable, pero si lo hago dos veces al año ya no está tan claro.

Cada vez que tengo que rellenar documentación en una aplicación debo invertir una parte apreciable de mi tiempo en recordar qué aplicación era, dónde estaba el link, encontrarlo, recordar qué significan los campos que me pide…

Si para rellenar algo que cuesta 10 minutos, me hace falta  media hora (y mucho cabreo) de lucha contra el sistema informático… no veo el ahorro.

Si sólo accedo al sistema dos veces al año es muy difícil que recuerde cómo era lo que sea que tenía que hacer. Así que la próxima vez  volveré a perder el tiempo. Y eso multiplícalo por 3000 profesores y por N aplicaciones informáticas.

Y la solución es fácil. Los japoneses le llaman Jidoka (automatización teniendo en cuenta el factor humano).

Si el trabajador va a permanecer, y es bueno que así sea, en lugar de automatizar al infinito e intentar optimizar los interfaces (algo caro e inútil dada la velocidad a la que corre todo) ¿por qué no utilizamos los recursos que tenemos, y que son necesarios, para que hagan de interfaz?

Y me refiero a los fantásticos servicios administrativos de los que ya dispone la universidad, que son los que deben salvaguardar la calidad del producto final.

Formémoslos para que ellos sean el interfaz con el sistema.

Igual de ecológico, igual de seguro, igual (o más)  confiable y desde luego mucho, mucho más barato.

Y, también, mucho más humano. Al menos desde mi punto de vista.

5 octubre, 2014
 

Prezi como Herramienta para Presentaciones académicas

Hace ya unos años, en una cervecería, un amigo que vive en Alemania me presentó Prezi. (http://www.prezi.com) Desde entonces lo he utilizado bien y mal(tengo en mi página personal un link a algunos de los prezis que utilizo en mi actividad docente) Pero sobretodo he fracasado y he visto fracasar con él. Así que creo que algo sé.

En primer lugar he de decir una obviedad: No es la herramienta definitiva. Prezi es una herramienta que es lo que es y sirve para lo que sirve. Yo personalmente creo que en un Prezi se transmiten mejor los sentimientos que los contenidos (es una opinión).

Tarde un año en encontrarle utilidad, pero cuando la utilicé por primera vez el público “alucinó”. Una presentación muy sencilla, hecha en media hora…. La presentación duró 5 minutos y había 4 oradores más en la mesa redonda (algunos de nivel).

Y al acabar nadie habló más que de mi presentación. Todavía guardo el sms de mi mujer con un “Impresionante” que me llegó al acabar mi speech.

Como no es Powerpoint epata al que no lo ha visto antes. Pero luego satura igual que los demás. Mi hija me decía el otro día: “Papá, hay que encontrar otra cosa, Prezi ya lo usa todo el mundo”. Ella innovó en su colegio hace 3 años, pero ahora Prezi está “sobreutilizado”.

Sin ánimo de ser exhaustivo, estas son las principales ventajas que le encuentro en el ámbito académico.

A) Está en la nube, es decir, lo tengo disponible cuando y dónde quiero.

B) Es fácil preparar y hacer presentaciones a distancia y colaborativas.

C) Permite incrustar vídeos en la presentación.

D) Permite “dar” la presentación sin “darla”. Es decir puedo dejar que la veas, pero no que la utilices (aunque también puedo dejar que la utilicen)

E) Me permite hacer “zoom” en un tema concreto si el destinatario del mensaje en ese momento lo requiere, pero no hacerlo si no es necesario.

Pero no sirve para cualquier cosa.

Z) Desde mi punto de vista Prezi es muy peligroso en presentaciones académicas. La posibilidad de dar imagen de “desordenado” es muy elevada.

Y) Si utilizas Prezi como un powerpoint, más vale hacer un pptx. Pero si quieres utilizar toda su potencialidad debes ir con cuidado en el momento de diseñarlo.

X) Usar Prezi la primera vez es muy fácil, conseguir una “buena” presentación con prezi es muy difícil. No hay un término medio alcanzable para todos.

W) Es muy fácil conseguir marear a la audiencia (marearla físicamente, con ganas de devolver y todo)

¿cómo aprender a utilizarlo?

Lo mejor es ir directamente a http://www.prezi.com y ponerse a ello. Tienen tutoriales buenos que permiten aprender las cuatro o cinco cosas que hay que saber. Y quizá éste es el imprescindible.

1 octubre, 2014
 

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