«Lean» en el hogar. Hacia el cero desperdicios.

Cuando tienes hijos creciendo una de las cosas que más debiera obsesionarnos son los hábitos que adquieren.

Los hábitos les acompañarán toda la vida y la conformarán, porque «habitarán sus hábitos mucho más que sus habitaciones».

En realidad lo mismo ocurre con las fábricas y las oficinas. Tu lugar de trabajo no es el lugar que ocupas, sino  las pequeñas rutinas en las que ocupas tu tiempo.

Y son esas pequeñas rutinas las que conforman el día a día de una empresa o una organización. Y las que distinguen a unas de otras.

La continua detección y eliminación del despilfarro se dice que es el hábito principal de un buen gestor Lean.

Curiosamente cuando la detección y eliminación del despilfarro lo llevamos a nuestro hogar,  el hogar acaba pareciendo una fábrica lean (invito a ver este link de un caso extremo).

Es eficiente, aunque no sé si quisiera vivir en una casa así. Quizá porque no es mi casa.

Pero ellos parecen felices con ese hábito, que por cierto es adquirido.