Sobre introducciones en TFM

Decía uno de mis directores de tesis que «uno puede escribir lo que quiera en la tesis, siempre que quede claro en la introducción».

La introducción es lo último que se debe escribir en un trabajo. Desafortunadamente es lo primero que el autor cree que debe escribir y por eso la mayor parte de las introducciones no son buenas.

Una introducción debe explicar el qué, el para qué, el cómo y el orden. En ocasiones también (si son breves) los antecedentes teóricos y prácticos.

ATENCION: La introducción es lo último que se escribe. ¡¡¡¡LO ÚLTIMO!!!. No la escribas hasta que no tengas el documento escrito.

Una introducción tiene al menos cuatro partes.

En la primera se explica él QUÉ, que es el objeto, el lugar dónde se pretende llegar. Eso es el objeto.

La segunda parte es el PARA QUÉ (la motivación) se quiere llegar ahí. Este es el sentido del apartado de motivación. En tu caso probablemente la motivación sea acabar la carrera, aprender algo, proponer unas mejoras en la empresa, dejar constancia documental de que estuviste por ahí.

La tercera parte es el CÓMO (la metodología) se ha llegado hasta el qué. Muchas veces se conoce la metodología al principio (se debe intuir pero no necesariamente se conoce).

La última parte el CUÁNDO. El documento no tiene porqué seguir el orden metodológico. Tanto si se conoce como si no un párrafo debe indicar la estructura del documento (o del capítulo introducido). Son párrafos que empiezan con un “El resto del capítulo se estructura como sigue”.

En ocasiones puede haber después del “cómo” y antes del “cuándo” unos antecedentes teóricos y unos antecedentes prácticos. Deben ser (si existen apartados muy cortos) y no deben ponerse si luego hay un capítulo dedicado a ellos.

Existen discrepancias entre la academia acerca de si los capítulos de TFM o Tesis han de tener introducción. A muchos profesores no les gusta que haya introducción, pero no les disgusta que haya un no-apartado introductorio. Algo que se escribe entre el título del capítulo y el primer epígrafe. A mí eso no me gusta. O hay o no hay. Y creo que debe haber.

Si un alumno no es capaz de escribir 4 párrafos diferentes indicando el qué, el para qué, el cómo y el cuando del capítulo, es que probablemente el capítulo carezca de sentido. Sentido en el sentido de razón de ser, y sentido en el sentido de orientación.

Ciertamente muchas veces al comenzar a escribir el alumno no sabe ni el qué, ni el para qué, ni el cómo… es por eso que la introducción ¡¡¡DEBE ESCRIBIRSE AL FINAL!!!!